Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los jóvenes menores de 25 años cuentan con menos probabilidades de trabajar que los adultos. Tanto que tres de cada cuatro millennials creen que necesitarán formación adicional para avanzar en sus carreras profesionales.

Este 15 de julio la Organización de Naciones Unidas celebra el Día Mundial de las Habilidades de los Jóvenes. Nacidos entre 1981 y el año 2000, se les conoce como una de las generaciones más preparadas en cuanto a educación formal se refiere. Sin embargo, aseguran desde Udemy, con ello no es suficiente.

 Los millennials han llegado al mercado laboral en un momento de incertidumbre, con una economía global interconectada, cambios tecnológicos vertiginosos y la posibilidad de tener que trabajar durante más años que generaciones anteriores. Según el informe `Millennials en el mercado laboral 2018′ desarrollado por esta plataforma global de formación, el 73% de los millennials cree que necesitará formación adicional para poder desarrollar una verdadera carrera profesional. Así, casi 9 de cada 10 de ellos confían en su capacidad de adquirir nuevas habilidades y aprender nuevas tecnologías.

Además, 6 de cada 10 millennials sienten que los empleadores tienen expectativas poco razonables sobre las habilidades y la experiencia que los jóvenes deberían aportar al llegar a un trabajo y el 67% cree que hay una brecha entre lo que son capaces de hacer y lo que los empleadores esperan que estén capacitados para realizar.

Para avanzar en un entorno cada vez más digital, el desarrollo de habilidades tecnológicas es clave, pero las capacidades “blandas” o soft skills son cada vez más necesarias en el mundo laboral. Pensamiento crítico, creatividad, empatía y resolución de problemas son algunas de las habilidades que los jóvenes necesitan desarrollar para afrontar su futuro laboral en 2030, según las conclusiones del Global Education and Skills Forum.

Los expertos coinciden en señalar sobretodo la necesidad de que los jóvenes sean capaces de mantener un aprendizaje constante a lo largo de toda la vida, ampliando el alcance de la educación más allá de los años escolares y universitarios para evitar un déficit de competencias.

Categorías: información

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *